
COMEDOR + SALAS DE CLASE
El emplazamiento de la intervención responde a una necesidad fundamental de la universidad, donde cada vez se evidencia el deterioro causado por el estacionamiento vehicular en la superficie, junto con la precaria conectividad entre la estación Universidad de Santiago y la calle Ecuador; la falta de equipamiento de las carreras que yacen en el zonal Jotabeche, donde las referencias externas como el terminal de buses son un punto de atracción para el flujo peatonal, y donde esta ubicación estratégica pueden incidir como un articulador fundamental entre la zona de la estación de metro y el corazón mismo: Escuela de Artes y Oficios (EAO). Es por esto por lo que se considera así el lugar como un intermediario entre la circulación peatonal público, y la vida universitaria.
Mediante la subdivisión del zonal Jotabeche en nueve partes, condicionadas por las edificaciones actuales de carácter duro, se crea un túnel entre la estación de metro con la avenida Ecuador, y en el cual, se establece como una grieta que permitirá el asoleamiento controlado necesario para un confort espacial. Como edificaciones, se crea un casino que cuenta con un comedor que dará abasto a 384 lugares como mínimo, pero teniendo en cuenta además como el foro un lugar de esparcimiento y uso múltiple para la comunidad universitaria, donde se incluyen las zonas de: preparación de alimentos, cocción, preparación de platos, lavado, despensa, vestíbulo, servicios para personal (baños), cuarto de caldera y cuarto de basuras, comedor, y baños para la comunidad.
En el centro del zonal se generan sustracciones de volumen del terreno, con el fin de generar una arquitectura subterránea que permite la continuidad visual en el nivel de calle, y que se articule con la conexión de subsuelo coincidente con la salida de la estación de metro. Luego de crear estas sustracciones, construyéndose de pavimentos de hormigón y marcos rígidos de hormigón armado, pudiendo salvar luces de ocho metros, y así generar espacialidades interiores mucho más versátiles.
En la ubicación norte del casino, se emplaza un foro que articula el nivel de ingreso con el subsuelo del casino, dedicado al esparcimiento de los estudiantes, donde además conectará de manera transversal, la edificación “Emory Black”, con la escuela de arquitectura, generando una sutura entre estas dos zonas, siendo una plaza dura que aparece adosada a la circulación principal, generando un flujo peatonal por debajo del nivel de acceso. Las nuevas salas de clases son ubicadas en el oriente de la subdivisión, con el fin de generar un patio de ingreso de una crujía angosta y semi soterrada que dará a la comunidad una espacialidad con condiciones óptimas para el uso de esparcimiento y conexión visual con el foro Jotabeche durante las horas de la tarde. Cada sala de clases, servicios y casino cuenta con lucarnas dispuestas de manera tal, que permitan el correcto flujo de ventilación natural e ingreso lumínico, por medio de unas chimeneas de hormigón armado dispuestos con un ángulo que permite el asoleamiento controlado del poniente.



